Resumen

Después de que Octaviano (Augusto) derrotara a Antonio y a Cleopatra, Egipto pasó a ser una provincia romana con estatuto especial: de hecho el dominio personal del emperador y un proveedor clave de grano para Roma. Alejandría siguió estando entre las ciudades más grandes del imperio y siendo un centro intelectual, y su sociedad multicultural produjo los retratos de momia de El Fayum, que mezclan el arte funerario romano y el egipcio.

Hitos principales

El cristianismo arraigó pronto: la tradición atribuye al evangelista Marcos la fundación de la iglesia de Alejandría. Egipto dio al cristianismo la escuela catequética de Alejandría y, con Antonio Abad y Pacomio, se lo considera la cuna del monacato cristiano. El copto —la última etapa de la lengua egipcia, escrita con letras griegas— pasó a ser la lengua del cristianismo egipcio, y después del concilio de Calcedonia, en 451, la Iglesia copta se separó de la iglesia imperial.

Final y transición

Desde 395 Egipto quedó gobernado por el imperio de Oriente, el bizantino. La Persia sasánida ocupó el país de 619 a 629. La era terminó con la conquista árabe de 639-642.