Resumen

La Grecia independiente tuvo que decidir qué aspecto tenían los griegos, y eligió una versión de la vestimenta de pueblo por encima tanto de la ropa otomana como de la sastrería europea. Lo que había sido el traje de trabajo de las comarcas continentales se promovió a vestimenta nacional en una generación: un acto deliberado de construcción nacional y no una pervivencia.

Prendas y estilo principales

La fustanella, la falda blanca plisada llevada con polainas, un chaleco bordado y una chaquetilla, había sido la vestimenta de kleftes y de armatoloi y pasó a ser la del Estado. El rey Otón la llevó, y quedó fijada como traje de corte; hoy pervive en los evzones de la Guardia Presidencial, cuya versión ceremonial conserva el plisado y el zapato con pompón.

La contrapartida femenina se construyó antes que adoptarse. El vestido Amalia, asociado a la reina de Otón y adoptado ampliamente desde la década de 1830, combinaba una chaqueta bordada holgada sobre una falda larga de seda con un gorro blando: un traje romántico-nacional montado con elementos regionales y llevado por mujeres de ciudad que nunca habían llevado ninguno de ellos.

La ropa de diario, mientras tanto, se hizo europea en el calendario de siempre, así que ya a finales del siglo XIX la vestimenta nacional era ceremonial.

Transición

La vestimenta griega de hoy es occidental, y la fustanella y los trajes regionales se reservan para la guardia, las fiestas y la danza popular: se llevan para significar Grecia antes que para llevarse.