Resumen
La vestimenta parta es ropa de montar elevada a ropa de corte. Tras dos siglos en los que la ropa griega se sentó encima de Irán, los partos devolvieron al centro el vestuario entallado y con pantalón del mundo iranio, y después lo hicieron magnífico. Como el arte parto es enfáticamente frontal, con las figuras de cara al espectador, resulta además que muestra la ropa insólitamente bien.
Prendas y estilo principales
El núcleo es una túnica hasta la rodilla llevada sobre un pantalón amplio recogido al tobillo, ceñida a la cintura, con una casaca encima y botas blandas. Lo que distingue a la versión parta es la superficie: decoración aplicada abundante, roeles y bandas, abalorios, y largas cintas y colgantes que penden de las prendas. Las estatuas de caliza de Hatra, y la figura de bronce de Shami, la muestran con detalle: superpuesta, ornamentada y cortada a medida.
Los partos son además el conducto de algo más amplio. Situados a caballo de las rutas entre Roma y la China Han, manejaron el comercio de la seda en ambas direcciones, y la seda china que llegaba al Mediterráneo pasaba por lo general por su territorio. Los escritores romanos que se quejaban del gasto y de la indecencia de la seda se quejaban de un comercio que controlaba Partia.
El pantalón siguió siendo la marca de Oriente a ojos griegos y romanos en todo momento, y por eso a los partos se les reconoce con tanta facilidad en el arte clásico.
Transición
Los sasánidas tomaron este vestuario entallado y lo refinaron hasta hacer de él la vestimenta cortesana más elaborada del Próximo Oriente antiguo, en sedas labradas cuyos dibujos se copiaron de Bizancio a la China Tang.