Resumen
Los etruscos fueron la civilización prerromana dominante de la Italia central —Etruria, aproximadamente la actual Toscana, el oeste de Umbría y el norte del Lacio—, floreciente de alrededor del 900 al 100 a. C., con su cima en los siglos VII y VI a. C. Su lengua no era indoeuropea y todavía se entiende solo en parte, escrita en un alfabeto adaptado del griego.
Hitos principales
Etruria era una liga laxa de ciudades-estado, doce por tradición, entre ellas Veyes, Tarquinia, Cerveteri y Volterra. Los etruscos fueron conocidos por su metalistería, por sus tumbas ricamente pintadas y por su ingeniería: drenajes, caminos y el arco. Influyeron hondamente en Roma: los reyes etruscos, los Tarquinios, gobernaron la ciudad temprana, y Roma heredó de ellos cosas como los juegos de gladiadores, la adivinación por augurio y haruspicina, el diseño de los templos, las fasces y la toga. Comerciaron tanto con griegos como con fenicios.
Final y transición
Roma absorbió Etruria ciudad a ciudad, con la caída de Veyes en el 396 a. C. La cultura se romanizó, y la ciudadanía romana plena llegó con la guerra Social del 90 al 88 a. C., momento en el que los etruscos ya se habían fundido en Roma.