Resumen
La prenda visible es el ho, una túnica exterior larga cuyo color lo fija el rango —negro para el más alto, después rojo y verde por debajo—, llevada sobre el shitagasane, cuya cola, el kyo, arrastra por detrás. Un cinturón de cuero con placas de piedra o de jade marca la cintura, la gorra kanmuri se asienta en la cabeza con su cola por detrás, y la mano derecha sostiene el shaku, un bastón plano de madera o de marfil. Debajo de todo van los pantalones sashinuki o los okuchi, más rígidos.
Cómo se lleva
Todo se pone en orden y nada se ajusta después: las capas se alinean en el cuello para que cada una se vea como una banda, el cinturón se coloca lo bastante alto como para que la túnica abullone por encima, y la cola la dispone por detrás un asistente. El shaku se sostiene vertical a la altura del pecho, con las dos manos o con una, y las mangas se mantienen hacia delante. Es pesado, caluroso y lento de mover, y la lentitud es lo que se busca.
Historia
El sokutai toma forma en el período Heian a partir del vestido cortesano de influencia Tang, y la corte japonesa dejó entonces de cambiarlo, así que lo que se lleva hoy en una entronización es reconociblemente la prenda del siglo X. Los colores de rango se revisaron, la cola se acortó para las ocasiones menores, y el ikan —el mismo conjunto sin cola— pasó a ser la versión de trabajo. Su supervivencia es la misma historia que la del kariginu: el ritual congela lo que la vida diaria habría descartado.