Resumen
En el valle de México, Teotihuacán creció hasta ser una de las mayores ciudades del mundo, trazada a lo largo de su Calzada de los Muertos bajo las pirámides del Sol y de la Luna, y su influencia alcanzó regiones lejanas. En las tierras bajas mayas, reinos rivales como Tikal, Calakmul, Palenque y Copán llegaron a su apogeo bajo dinastías poderosas.
Hitos principales
Los mayas perfeccionaron una escritura jeroglífica completa, calendarios precisos y la astronomía, y registraron la historia dinástica en estelas de piedra talladas. Monte Albán dominó Oaxaca, la agricultura se extendió por el continente, y en el suroeste de Estados Unidos empezaron a tomar forma las tradiciones ancestral puebloana y hohokam.
Final y transición
Teotihuacán fue incendiada y quedó casi abandonada hacia el siglo VII, y entre alrededor de 800 y 900 muchas ciudades mayas del sur se abandonaron en el colapso maya clásico, ligado a la sequía, la guerra y la presión sobre la tierra. El poder se desplazó al norte y a centros nuevos cuando empezó el posclásico.