Resumen
Desaparecida la megafauna y con un clima cercano al actual, los pueblos arcaicos de todo el continente vivieron de cazar animales menores, pescar y recolectar una gran variedad de plantas, y se desplazaban con las estaciones para aprovechar recursos distintos. Las tradiciones regionales se multiplicaron, desde las culturas desérticas del suroeste hasta los constructores de concheros de las costas.
Hitos principales
El cambio decisivo fue el inicio de la agricultura: en el centro de México, el teosinte se fue seleccionando hasta convertirse en maíz a lo largo de milenios, y se domesticaron la calabaza y el frijol, lo que permitió una vida más sedentaria. Se extendieron los útiles de piedra pulida, la cestería y el intercambio a larga distancia, y algunos grupos levantaron terraplenes tempranos como los de Watson Brake y Poverty Point, en el bajo valle del Misisipi.
Final y transición
A medida que se afianzaban las aldeas agrícolas, sobre todo en Mesoamérica, los asentamientos más densos y permanentes prepararon el terreno para los pueblos, la cerámica y los monumentos de la era formativa. La transición fue gradual y desigual, y llegó a cada región en un momento distinto.