Resumen

El Irán afsárida y zand (1736-1796) fue el puente turbulento entre los safávidas y los qajar. Nader Shah (r. 1736-47) expulsó a los ocupantes afganos, se coronó y convirtió brevemente a Irán en el terror de sus vecinos: Delhi fue saqueada en 1739. Su asesinato en 1747 derrumbó el Estado afsárida en fragmentos, y sus sucesores solo conservaron Jorasán.

Hitos principales

Del caos se alzó Karim Jan Zand (r. 1751-79), que gobernó casi todo Irán desde Shiraz. Es célebre por rechazar el título de sah y llamarse a sí mismo vakil, delegado o regente del pueblo. Su reinado se recuerda como un raro intervalo de paz, de impuestos bajos y de reconstrucción, encarnado en el bazar, la mezquita y la ciudadela Vakil de Shiraz.

Final y transición

Tras la muerte de Karim Jan, en 1779, los zand cayeron en guerras sucesorias. Agha Mohammad Jan Qajar, un jefe tribal rival, derrotó al último zand, Lotf Ali Jan —capturado en Kermán en 1794 con una crueldad notoria— y, para 1796, fue coronado sah y fundó la dinastía qajar. Aquellos sesenta años no decidieron nada en lo ideológico, pero desplazaron el poder y dejaron en Shiraz una arquitectura que figura entre la mejor desde los safávidas.