Qué ocurrió

Las protestas crecieron a lo largo de 1978 en ciclos que se agravaban: los cortejos de duelo por manifestantes muertos atraían nuevas represiones, con cifras de víctimas por episodio que varían mucho. El 19 de agosto de 1978, el incendio del cine Rex de Abadán mató a unas 400 personas tras unas puertas cerradas con llave (las estimaciones van de unas 377 a más de 470), el episodio más mortífero de la oleada; la investigación posterior y el juicio posrevolucionario atribuyen el incendio a militantes islamistas, aunque entonces se culpó ampliamente a la SAVAK. Los disparos de la plaza Jaleh del 8 de septiembre de 1978, recordados como el Viernes Negro, endurecieron el movimiento, mientras las huelgas —sobre todo en la industria petrolera— paralizaban el Estado y la ley marcial fracasaba. Jomeini, que dirigía el movimiento desde el exilio en Nayaf y después en París, se convirtió en su símbolo. El sah salió de Irán el 16 de enero de 1979, y Jomeini regresó el 1 de febrero ante multitudes que se estiman en millones. El 11 de febrero de 1979, el ejército se declaró neutral y la monarquía se derrumbó.

Antecedentes

La lista habitual de causas incluye la autocracia y la represión de la SAVAK, el agravio del golpe de 1953, la inflación y la desigualdad del auge petrolero, una occidentalización rápida que alienó a la sociedad religiosa, y la capacidad organizativa del clero y de sus redes de mezquitas. La oposición abarcaba islamistas, izquierdistas, liberales y comerciantes del bazar.

Consecuencias

Un referéndum aprobó la República Islámica en abril de 1979, y una constitución nueva estableció el velayat-e faqih —el gobierno del jurista islámico— con Jomeini como líder supremo. Las facciones revolucionarias rivales, liberales e izquierdistas, fueron apartadas de forma progresiva, y las organizaciones de derechos humanos han documentado ejecuciones por millares en las purgas posrevolucionarias de los años siguientes, con estimaciones que varían. En noviembre de 1979, unos estudiantes tomaron la embajada de Estados Unidos y retuvieron a 52 estadounidenses durante 444 días, con lo que se rompieron las relaciones con Estados Unidos hasta hoy. La revolución transformó la política regional y el islam político en todo el mundo, y las valoraciones sobre ella siguen siendo muy discutidas dentro y fuera de Irán.