Resumen
El sistema combina instituciones electas con la autoridad clerical: un presidente y un parlamento elegidos por voto funcionan bajo un líder supremo no electo y unos órganos clericales de revisión. Ese híbrido, establecido después de que la revolución derribara la monarquía Pahlaví en 1979, ha enmarcado la política irania desde la fundación hasta hoy.
Hitos principales
La década fundacional estuvo dominada por la crisis de los rehenes de 1979-81 y por la guerra Irán-Irak de 1980-88, junto a las purgas posrevolucionarias y las ejecuciones de presos de 1988, que las organizaciones de derechos humanos han documentado con estimaciones de miles. Jomeini murió en 1989 y Jamenei le sucedió como líder supremo; la constitución se revisó ese mismo año y reforzó la presidencia y suprimió la jefatura del gobierno. La reconstrucción con el pragmático Rafsanyani (1989-97) dio paso al reformista Jatamí (1997-2005), cuya apertura de la sociedad civil encontró la reacción conservadora. Con el populista Ahmadineyad (2005-13), la disputada reelección de 2009 desató las protestas del Movimiento Verde, reprimidas con muertos y detenciones masivas cuyas cifras varían. El centrista Rouhaní (2013-21) cerró el acuerdo nuclear del JCPOA en 2015, seguido de la retirada estadounidense de 2018 y de nuevas sanciones; el partidario de la línea dura Raisí (2021-24) murió en un accidente de helicóptero en 2024 y le siguió Pezeshkián (2024-).
Final y transición
El período continúa, con rasgos permanentes que incluyen el pulso nuclear y los ciclos de sanciones, y una red regional de milicias aliadas con presencia en Siria, Irak, Líbano y Yemen. Las protestas masivas se han repetido: las estudiantiles de julio de 1999 tras el asalto a una residencia de la Universidad de Teherán, las de 2009, las de 2017-18, las de 2019 por el precio del combustible (cuando, según las organizaciones de derechos humanos, murieron cientos) y las de 2022-23 tras la muerte de Mahsa Amini bajo custodia de la policía de la moral, respondidas con unas represiones cuyo saldo mortal han documentado esas organizaciones. La sociedad combina una alta urbanización y educación, con mayoría de mujeres en las universidades, con restricciones legales a las mujeres y a la disidencia, y hay una gran diáspora fuera del país. Las valoraciones de la era en su conjunto siguen siendo muy discutidas, dentro y fuera de Irán.