Quién fue
Mohammad Reza Pahleví (1919-1980) llegó al trono en 1941, tras la abdicación forzosa de su padre, y reinó como último sah de Irán hasta 1979. A lo largo de la década de 1940 fue un monarca constitucional débil; tras el golpe de 1953, su poder real se restauró y después se fue ampliando. La historiografía habitual describe un estilo personal de gobierno que desconfiaba de los ministros fuertes y centralizaba las decisiones en palacio.
Qué hizo
Su Revolución Blanca de 1963 trajo la reforma agraria, los cuerpos de alfabetización y de sanidad, y el sufragio femenino: un cambio social real, entregado de forma autocrática. A lomos del auge petrolero persiguió una visión de Irán como gran potencia camino de una futura Gran Civilización, respaldada por compras masivas de armas como pilar regional de Estados Unidos y por un programa nuclear iniciado con socios occidentales. Al mismo tiempo impuso un Estado de partido único en 1975; la vigilancia, el encarcelamiento y la tortura de opositores por la SAVAK están documentados, y se fueron acumulando los resentimientos por la censura y por la corrupción de la corte.
Legado
La revolución de 1978-79 puso fin a su gobierno, y salió de Irán el 16 de enero de 1979. Su admisión en Estados Unidos para tratarse un cáncer, en octubre de 1979, ayudó a desencadenar la toma de la embajada estadounidense en Teherán. Murió en Egipto en julio de 1980 y allí está enterrado. Su legado sigue disputado entre la modernización que logró y la autocracia que acabó con la monarquía; ambas lecturas tienen quien las defienda.