Quién fue
Jerjes I fue hijo de Darío I y de Atosa, hija de Ciro, y llegó al trono en el 486 a. C. Al principio de su reinado aplastó revueltas en Egipto y en Babilonia. Las fuentes posteriores dicen que sus medidas en Babilonia incluyeron un trato duro a sus templos, pero esas fuentes son hostiles y hay que leerlas con cautela.
Qué hizo
En 480-479 a. C. encabezó en persona la gran invasión de Grecia, y salvó el Helesponto con puentes de barcas y abrió un canal para naves en el monte Athos, hazañas de ingeniería bien atestiguadas. Venció en las Termópilas e incendió Atenas; desde el punto de vista persa, la primera fase de la campaña fue un éxito. La derrota naval de Salamina (480 a. C.) y la terrestre de Platea (479 a. C.) pusieron después fin a la invasión; el propio Jerjes había vuelto a Asia tras Salamina y había dejado a Mardonio al mando. Después de la guerra se concentró en construir en Persépolis, con la Puerta de Todas las Naciones y la sala de las Cien Columnas.
Legado
Lo asesinaron en una conjura palaciega en el 465 a. C., y le sucedió su hijo Artajerjes I. La tradición griega lo pintó como el déspota arrogante por excelencia, una caricatura hostil que los historiadores modernos leen con espíritu crítico. En los registros persas aparece como un gran rey convencional.