Qué fue
Desde las reformas de Mario en adelante reunió a unos cinco mil hombres en diez cohortes, cada una de seis centurias de ochenta, porque una centuria eran ochenta hombres y no cien, dijera lo que dijera su nombre. Cada legión llevaba un número, un nombre y un águila de plata cuya pérdida era una deshonra que ninguna reorganización lograba borrar. Sus soldados eran ciudadanos que servían de veinte a veinticinco años a cambio de una paga y de una gratificación de licenciamiento, y los no ciudadanos que combatían a su lado en las tropas auxiliares obtenían la ciudadanía al terminar su propio servicio: eso convirtió al ejército en una de las mayores fábricas de romanos que tuvo el imperio.
Papel
Disciplinadas e instruidas, organizadas en cohortes y centurias, las legiones conquistaron y sostuvieron el imperio y además construyeron calzadas, fuertes y fronteras, con lo que difundieron los modos romanos. Las reformas asociadas a Mario (finales del siglo II a. C.) abrieron el reclutamiento y profesionalizaron el ejército, y las legiones se convirtieron en bases de poder de los generales ambiciosos.
Destino
Las legiones evolucionaron a lo largo de los siglos y declinaron con el Imperio de Occidente, cada vez más apoyadas en tropas no romanas. La organización militar y la ingeniería romanas dejaron una huella duradera en el arte de la guerra.