Resumen

Llamado así por sus bocamangas pequeñas, el kosode empezó como una prenda interior lisa llevada bajo las túnicas voluminosas del vestido cortesano Heian. A medida que aquellas capas exteriores caían, emergió como la prenda principal, y su superficie se convirtió en el lienzo de las grandes artes textiles de Japón.

Cómo se lleva

Cruzado de izquierda a derecha y sujeto con una faja estrecha, el kosode se corta recto para que caiga bien sobre cualquier cuerpo. Su decoración —el teñido, el bordado y el pan de oro aplicado— llevaba la moda del momento, y los campos del diseño se desplazaban por la prenda a medida que cambiaban los gustos.

Historia

El kosode se hizo prominente en los períodos Muromachi y Momoyama, cuando lo llevaban como prenda exterior tanto los guerreros como los habitantes de las ciudades. A lo largo del período Edo su corte se asentó en la forma que hoy se llama kimono, y el teñido y el tejido de Edo lo convirtieron en una exhibición de riqueza y de gusto.