Qué fue

En Oxford ya se enseñaba hacia 1096, y la enseñanza creció deprisa a partir de 1167, cuando, según la tradición, Enrique II prohibió a los estudiantes ingleses ir a París. La universidad medieval enseñaba las artes liberales, la teología y el derecho bajo supervisión eclesiástica, y sus colleges más antiguos —University, Balliol y Merton— aparecieron a mediados del siglo XIII y fijaron el modelo colegial que todavía la define.

Papel

Oxford formó al clero, a los juristas y a los estadistas de la Inglaterra medieval y moderna temprana, y se vio arrastrada a sus conflictos: Wycliffe enseñó allí, los mártires protestantes Cranmer, Latimer y Ridley fueron quemados en Oxford bajo María I, y la ciudad sirvió de capital a Carlos I durante la guerra civil. La universidad se reformó en la época victoriana: abrió las plazas de fellow a los no anglicanos, admitió colleges femeninos desde 1879 —con títulos plenos para las mujeres desde 1920— y levantó las escuelas científicas donde, entre otras muchas cosas, se desarrolló la penicilina para uso clínico en 1940-1941.

Destino

Oxford sigue siendo una de las universidades punteras del mundo, una federación de colleges autónomos reunidos en torno a la Biblioteca Bodleiana y a la editorial universitaria más antigua en funcionamiento continuo. Entre sus antiguos alumnos hay unos treinta primeros ministros británicos y figuras destacadas de todos los campos del saber, de John Locke y Christopher Wren a Tim Berners-Lee.