Resumen

La Creta minoica se articulaba en torno a grandes conjuntos palaciales en Knossos, Festo y Malia, con frescos vivísimos de saltos del toro y de delfines, fontanería avanzada y almacenes que servían a una economía redistributiva. Evans excavó y reconstruyó en parte Knossos desde 1900, aunque sus reconstrucciones en hormigón siguen siendo polémicas.

Hitos principales

Los minoicos escribieron en jeroglíficos cretenses y en lineal A, ambas sin descifrar; el lineal B posterior, usado en Creta, escribía griego y pertenecía a la administración micénica. Fueron una potencia comercial marítima por el Egeo y el Mediterráneo oriental, y sus poblaciones no parecen fortificadas, aunque la imagen de unos minoicos pacíficos es en parte una idealización y se sigue debatiendo.

Final y transición

La erupción volcánica de Tera (Santorini), fechada en algún punto entre la década de 1620 y la de 1500 a. C. y todavía discutida, devastó la región, aunque su papel en la decadencia minoica también se debate. Hacia el 1450 a. C. ardieron casi todos los palacios, los griegos micénicos se hicieron con Knossos y la civilización minoica se fundió en el mundo micénico. Sus ecos sobreviven en el mito griego: Minos, el laberinto y el Minotauro.