Resumen

La Grecia romana abarca del 146 a. C. al 330 d. C., de la destrucción de Corinto a la fundación de Constantinopla. La vida política había terminado, pero el prestigio cultural perduró: como dijo el poeta Horacio, la Grecia cautiva cautivó a su rudo vencedor. Los preceptores, el arte y la filosofía griegos conquistaron la cultura de la élite romana, y los romanos cultos eran bilingües.

Hitos principales

El primer siglo fue duro: Sila saqueó Atenas en el 86 a. C. después de que se pusiera del lado de Mitrídates, y las guerras civiles de Roma se libraron en suelo griego: Farsalia en el 48, Filipos en el 42, Accio en el 31 a. C. Bajo el imperio, Grecia pasó a ser la provincia de Acaya y gozó de la paz imperial, cortejada por emperadores filohelenos: Nerón hizo una gira teatral, y Adriano colmó Atenas de beneficios, y terminó el templo de Zeus Olímpico y fundó la liga del Panhelenion. Este renacer del siglo II, la Segunda Sofística, fue también la era de Plutarco y de Pausanias. El cristianismo llegó pronto: según los Hechos, Pablo predicó en Atenas y en Corinto en la década de los cincuenta, y el griego fue la lengua del Nuevo Testamento y de la Iglesia primitiva.

Final y transición

La incursión de los hérulos saqueó Atenas en 267, aunque después vino la recuperación. La era termina en 330, cuando Constantino fundó Constantinopla como nueva capital, el centro de gravedad del Oriente griego durante el milenio siguiente.