Resumen

Entre h. 800 y 480 a. C., Grecia renació. La polis, o ciudad-Estado, cristalizó como unidad política básica: cientos de ellas, ferozmente independientes. En la gran colonización, impulsada por el hambre de tierra y por el comercio, los asentamientos griegos se extendieron del mar Negro al sur de Italia y Sicilia (la Magna Grecia) y al norte de África.

Hitos principales

Entró en uso el alfabeto adaptado del fenicio, se pusieron por escrito las epopeyas de Homero, y compusieron Hesíodo y los poetas líricos Safo y Arquíloco; los primeros Juegos Olímpicos se fechan por tradición en el 776 a. C. La experimentación política fue de los legisladores —el semilegendario Licurgo de Esparta, Solón de Atenas— a tiranos como Pisístrato y, al final del período, las reformas de Clístenes (508/507 a. C.) fundaron la democracia ateniense. Esparta desarrolló su sociedad militarizada singular, sostenida sobre el trabajo servil de los ilotas, y se extendió la guerra de falange hoplítica. El arte arcaico floreció en las estatuas kuroi y en la cerámica de figuras negras y rojas y, hacia el 600 a. C., la primera moneda llegó a Grecia desde Lidia.

Final y transición

El período termina con las grandes invasiones de las guerras médicas en el 480 a. C., la frontera convencional con la edad clásica.