Qué ocurrió
Entre 1905 y 1911, un movimiento amplio de comerciantes, clérigos e intelectuales arrancó a la monarquía qajar la primera constitución y el primer parlamento de Irán. Mozaffar al-Din Shah firmó la constitución, y el primer Majlis se reunió en 1906. El nuevo sah, Mohammad Ali, respaldado por la brigada cosaca con oficiales rusos, bombardeó el Majlis en 1908; en la guerra civil que siguió, Tabriz resistió un asedio, y las fuerzas constitucionalistas de Rasht, junto con las tribus bajtiaríes, tomaron Teherán en 1909 y lo depusieron. En 1911, los ultimátums rusos forzaron la destitución de Morgan Shuster, el estadounidense que el segundo Majlis había contratado para reformar las finanzas de Irán, y las tropas rusas aplastaron la resistencia restante: el final efectivo de la revolución.
Antecedentes
El detonante llegó en 1905 con las protestas por los castigos arbitrarios y por las penurias económicas, expresadas en el cierre de los bazares y en refugios masivos en lugar sagrado, primero en el santuario de Sah Abdol-Azim, en diciembre de 1905, y después, entre julio y agosto de 1906, en los terrenos de la legación británica. La constitución, con su apéndice de 1907, estableció límites al poder real, un parlamento y derechos civiles, junto a una cláusula de revisión clerical de la legislación: un compromiso entre constitucionalistas y clero.
Consecuencias
La revolución figura entre las primeras revoluciones constitucionales de Asia. Aunque se la aplastó en 1911, dejó en pie el parlamento como institución, y su vocabulario —constitución, soberanía nacional, imperio de la ley— enmarcó la política irania del siglo siguiente.