Resumen
Taisho es corta, urbana y desproporcionadamente importante. En quince años la vida urbana japonesa adquirió grandes almacenes, cafés, cine y una prensa de moda, y con ellos la ropa correspondiente: occidental para una minoría visible y un kimono transformado para casi todos los demás.
Prendas y estilo principales
La moga y el mobo, la chica moderna y el chico moderno, son la imagen de la era: pelo a lo garçon, sombreros cloche, vestidos y trajes de talle bajo, fotografiados en Ginza y comentados sin parar, aunque siempre fueron un grupo urbano pequeño.
El cambio más amplio estuvo en el propio kimono. El meisen —seda tejida con hilos teñidos antes de tejer, lo que produce un estampado ligeramente desdibujado— era barato, resistente y de fabricación mecánica, y llevó diseños audaces de art nouveau y después de art déco en colores que ningún kimono anterior había usado. Era ropa diaria comprada hecha, y explica por qué los kimonos Taisho se parecen tan poco a los Meiji.
Las escolares llevaban hakama con botas de cordones al estilo haikara y, desde hacia 1920, el uniforme de cuello marinero entró en las escuelas de niñas, donde se ha quedado.
El terremoto de Kanto de 1923 empujó el cambio: quienes huyeron en kimono descubrieron que era peligroso moverse con él, y la ropa occidental ganó terreno después.
Transición
Showa llevó esta modernidad a la austeridad de guerra y después a un cambio completo hacia la ropa occidental.