Resumen

En 1882 las fuerzas británicas ocuparon Egipto tras el movimiento de Urabi. Egipto siguió siendo nominalmente otomano bajo el jedive, pero en la práctica se gobernaba bajo influencia británica: la era del cónsul general lord Cromer es emblemática. En 1914 se declaró un protectorado formal.

Hitos principales

La revolución de 1919 en todo el país, dirigida por Saad Zaglul y el partido Wafd, empujó a Gran Bretaña a declarar la independencia de Egipto en 1922: un Reino de Egipto bajo Fuad I, con Gran Bretaña conservando el control de asuntos clave como la defensa y el canal. En la Segunda Guerra Mundial, Egipto fue una gran base aliada, y la batalla de El Alamein de 1942 dio la vuelta a la guerra en el norte de África. Después de la guerra, la derrota en la guerra árabe-israelí de 1948, la corrupción, la ira antibritánica y el incendio de El Cairo de enero de 1952 llevaron a la revolución de los Oficiales Libres del 23 de julio de 1952, y la república se declaró en 1953.

Final y transición

La era de Nasser trajo la crisis de Suez de 1956, el liderazgo panárabe, la unión con Siria (1958-1961), la presa de Asuán y la derrota en la guerra de los Seis Días de 1967. Con Sadat llegaron la guerra de Yom Kipur de 1973, la guerra de Octubre para Egipto, la paz con Israel a través de los Acuerdos de Camp David de 1978 y del tratado de 1979, y su asesinato en 1981. Mubarak gobernó de 1981 a 2011 bajo la ley de emergencia; la revolución de 2011 acabó con su mandato y abrió una transición turbulenta —Morsi elegido presidente en 2012 y apartado por el ejército en 2013, con cientos de sus partidarios muertos cuando las fuerzas de seguridad disolvieron sus sentadas— y Sisi presidente desde 2014, en el cargo ya entrada la década de 2020. El Egipto contemporáneo tiene una población en rápido crecimiento de más de 100 millones de personas y persigue megaproyectos que incluyen un canal ampliado y una Nueva Capital Administrativa.