Resumen
El poder pasó de la corte Heian a un gobierno guerrero en Kamakura, y el vestido lo siguió. El guardarropa cortesano de capas extravagantes dejó paso a una ropa con la que un hombre podía montar y combatir, y la prenda que acabaría siendo el kimono dio otro paso hacia fuera desde debajo.
Prendas y estilo principales
El vestido samurái es el hitatare: una chaqueta de mangas anchas y un hakama a juego cortados de la misma tela, atados con cordones y no con una faja, llevados bajo la armadura o solos. Empezó siendo ropa de gente común y ascendió con la clase que lo adoptó, que es lo contrario de la dirección habitual.
La armadura del período, la o-yoroi, se construía como una caja alrededor de un arquero a caballo, atada con cordones de seda a partir de placas pequeñas cuyos colores eran ya de por sí una exhibición.
Las mujeres se quitaron las capas cortesanas más pesadas. El junihitoe sobrevivió para la ceremonia, pero el kosode —hasta entonces prenda interior— se llevaba cada vez más como ropa exterior visible, a veces con hakama o con una túnica encima. El paso decisivo es que la superficie del kosode empieza a merecer decoración.
El resurgimiento budista del período puso además las túnicas monásticas lisas a la vista de todos, y un gusto austero corrió en paralelo a la practicidad guerrera.
Transición
Con los shogunes Muromachi el kosode completó el viaje y se convirtió en la prenda exterior principal de todas las clases y en el antepasado directo del kimono.